05.07.08 La concreción de un esfuerzo colectivo y solidario en El Salvador: Cooperativa 13 de Enero 
Aún se recuerdan los incipientes esfuerzos de un grupo inicial con alrededor de 200 personas que tenían algo en común: damnificados por los terremotos del 2001 en El Salvador y que perdieron sus viviendas. A partir de ahí inician los esfuerzos de luchar juntos para obtener las casas que los sismos les arrebató. Pero como en toda lucha por la consecución de objetivos que guían los ideales, muchos se dieron por vencidos sin haber librado batalla alguna. De miembros que ingresaban confines lucrativos y después de enterarse que la cooperativa no se prestaría para ello se largaban. Al final, a punto de extinguirse con solamente dos pobladores que no desmayaron en sus esfuerzos, surgen nuevas expectativas de los que no tan fácil se quiebran ante las adversidades, de los que tienen la convicción de que con perseverancia y tenacidad se pueden iniciar nuevos esfuerzos. Pero hoy no se buscan desertores, el mérito y éxito es de los triunfadores.
Después de haber tocado las puertas de muchas instituciones financieras, del Gobierno o instituciones privadas y no obtener respuestas a sus necesidades, conocen de la existencia de la Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima (FUNDASAL). En el proceso se incorporan otras instituciones, entre ellas el Centro Cooperativo Sueco (SCC). Ello se refleja en palabras de Cecilia Hernández, de ACOVICUPA, quien dijo: “No hubo apoyo para nosotros, sólo dos instituciones nos creyeron: FUNDASAL y el SCC”. Estas instituciones deciden acompañar los esfuerzos de los cooperativistas basada en que la vivienda es un derecho y no una mercancía.
Hoy, después de casi ocho años de intensos esfuerzos, desesperanzas y frustraciones, el grupo finalmente se consolida con 34 familias; así, con el apoyo legal de FUNDASAL ven realizado lo que en sus inicios parecía una utopía. Después de intensas jornadas para hacer conciencia, de capacitaciones, educación cooperativa y sobre todo de muchas fases de trabajo físico, finalmente reciben jubilosos los frutos de la siembra: su vivienda y la consolidación como cooperativa.
Es así como el pasado sábado 5 de julio de 2008, la Cooperativa 13 de Enero fue el punto de convergencia donde se fusionaron diez cooperativas de vivienda diseminadas en El Salvador y dos nuevos grupos en formación (Mayé y El Limón). La escena predominante en el lugar fue de hermandad, júbilo y el reforzamiento de valores solidarios, en donde el éxito de una es compartida por las otras, pero también donde el fracaso es asumido por todas las demás cooperativas, porque están convencidas que el cooperativismo de vivienda es la alternativa para reivindicar la condición de excluidos del sistema.
Uno por tras otro dieron sus testimonios los representantes, los protagonistas de ese día inolvidable para el cooperativismo de vivienda en El Salvador. Estaban viendo lo que en un momento les pareció lejano, imposible de concretizar: la tan ansiada vivienda.
Las manifestaciones de los cooperativistas reflejaron las situaciones que debieron pasar:
“…nuestro sueño era un terreno y una casita. Después de tantos años nos dimos cuenta que solos no podíamos, la clave era la unión entre iguales”. “Las reuniones fueron el pan de cada día, la capacitación nuestra fortaleza, la organización nuestra herramienta”.
En ese momento suena el Himno del Cooperativismo que estremece la carpa donde muchas veces, cooperativistas nicaragüenses, hondureños, guatemaltecos y salvadoreños llegaron a soñar después de las jornadas solidarias, cantado por la niñez que habitaran las nuevas viviendas a cuyo canto se unen las voces de sus padres, hermanos, abuelos, amigos y aún hasta los extraños que se contagiaron con el ambiente de fiesta de la cooperativa.
Se estaba sembrando la semilla de los futuros cooperativistas. Como lo dijo el Director Ejecutivo de FUNDASAL, Lic. Edin Martínez: “… de estos niños y niñas saldrá el futuro consejo de administración de la cooperativa”.
Continuó: “… aquí no sólo se están construyendo casas, se está construyendo solidaridad; han venido cooperativistas a sudar la gota. Es algo que da esperanzas, fortalece la utopía”.
La Coordinadora del Centro Cooperativo Sueco (SCC), Mónica Hernández, otra aliada incondicional del movimiento cooperativo de vivienda, felicitó a la 13 de Enero por ser la primera cooperativa en obtener la vivienda por esa modalidad. Por lo cual añadió: “… los que han trabajo con fe hoy tienen su casa; van a cambiar su forma de vida, van a poder estudiar, tener salud, seguridad, porque hoy tienen vivienda”.
Refiriéndose a los cooperativistas presentes manifestó: “… esa seguridad, ese compromiso, esa entrega ha sido muy importante y ha permitido consolidar este movimiento cooperativo”. Con respecto al modelo implementado en conjunto con FUNDASAL, dijo: “… un verdadero cooperativismo está basado en la democracia, en la oportunidad de opinar, en la participación equitativa”.
Otro de los invitados, el alcalde del municipio de La Libertad, Carlos Molina, que en cierta medida apoyó el trabajo de la cooperativa, expresó ”… la cooperativa [13 de Enero] es el ejemplo de que cuando se tiene voluntad, se pueden hacer las cosas”. Continuó: “como alcaldía vamos a apoyar otras iniciativas que vendrán después de ésta”.
Mencionó contar con un terreno de cuatro Mz., el cual puso a disposición del cooperativismo y de la propiedad colectiva. Dirigiéndose al representantes de FUNDASAL, dijo: “… yo le pido al Director Ejecutivo que ponga sus ojos en la zona norte del municipio, que ponga sus buenos oficios para poder llevarles una solución verdadera a los que no tienen vivienda”, esto por los acontecimientos trágicos de muerte y destrucción que provocó una tormenta justo un día antes de la entrega de las viviendas.
El evento incluyó la entrega de reconocimientos por parte de la cooperativa 13 de Enero para cada una de sus homólogas por el apoyo que brindaron en las fases constructivas, entre ellas la Cooperativa Héroes de Piedras Rojas, ACOVI-13 de MAYO, ACOVICHSS, ACOVIVAMSE, ACOVIHSAL, ACOVICUPA-LA PALMA, ACOVICON, ACOVIAMET Y LA ESPERANZA.
También, hubo recuerdos sobre las experiencias vividas en las jornadas solidarias por parte de los representantes de las diversas cooperativas, quienes con espontaneidad expresaron:
“… estaba dando con la piocha, pensaba ¿será posible esto?, hasta que vi ampollas [llagas] en mis manos, entonces creí” (ACOVIVAMSE)
“Cada gota de sudor que nosotros derramamos se están viendo en las casas construidas” ACOVIHSAL.
“Esta mañana maravillosa, estoy felicitando a la cooperativa 13 de Enero. Me acuerdo que cuando vine a trabajar [en las jornadas solidarias] vi por primera vez las estrellas de día” ACOVI-13 de mayo
El acto, también incluyó palabras de agradecimientos y entrega de reconocimientos por parte de la cooperativa 13 de Enero a las instituciones que hicieron posible la finalización del proyecto habitacional: FUNDASAL, SCC y la Alcaldía Municipal de La Libertad.
la Unidad Jurídica de FUNDASAL, garantizando el proceso del sorteo, explicó a los presentes el acuerdo previamente consensuado y aprobado con el Consejo de Administración de la Cooperativa 13 de Enero. Las reglas del sorteo estaban claramente definidas, así el proceso no dejó dudas de su transparencia. Risas nerviosas en las familias, expectativa en los cooperativistas y muchos invitados como testigos de lo que estaba a punto de suceder. Inicia el tan esperado sorteo “… pasa el niño, mete su manita al cántaro, saca el sobre y…”
Con llave en mano, los grupos familiares se desplazaron a tomar posesión de sus viviendas, fruto de tantos años de gestión y trabajo. Con lágrimas rodando por sus mejillas, expresaron:
“Siento mucha alegría, fue un esfuerzo grande, nos privamos de la diversión por trabajar en la construcción de las casas, pero sé que hoy vendrán días mejores para compartir con mi familia”.
Iris González de Díaz, casa #3
“Para mi familia implica la herencia, para no seguir alquilando, tenemos que cuidarla y mejorarla para vivir mejor”.
Patricia Yaneth Hernández, casa #10.
“Honestamente, es uno de los mejores éxitos de mi vida. Nunca pensé en llegar a tener vivienda, creí que iba a alquilar siempre. Hoy que ya tengo las llaves en mi mano lo que confirma es que un sueño se hace realidad”.
Luis Felipe Rodríguez, casa #27
Finalmente, hay una frase expresada por la comunidad que sirve como corolario para un movimiento que se ha anotado otro éxito de muchos otros que se están gestando en procura de minimizar la violación al derecho a la vivienda:
“… porque creímos en el trabajo colectivo, hoy tenemos el producto del esfuerzo de todos los hermanos cooperativistas nacionales e internacionales: misión cumplida”.