21.09.08 FUNDASAL en su trayectoria al lado de la gente


La Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima (FUNDASAL), desde su constitución en 1968,  ha desarrollado acciones en pro del mejoramiento del hábitat de los sectores sociales de bajos recursos económicos, los cuales por diversas causas se les ha vedado el derecho a tener una vida digna. Este accionar se ha enmarcado en diversos programas y proyectos localizados a lo largo del territorio nacional, que han buscado señalar caminos para enfrentar el problema habitacional. En esta oportunidad se hace un recorrido sobre el accionar de la Fundación en sus cuarenta años de labor.  

 

Nuevos asentamientos urbanos: cuyo objetivo es la edificación de proyectos urbanos accesibles y dignos para la población de escasos recursos económicos y sin acceso al crédito en la banca tradicional. A través de este programa se ha desarrollado urbanizaciones como 1º de Septiembre (1968), El Pepeto (1975) en el municipio de Soyapango, San José del Pino (1973) en el municipio de Santa Tecla, El Naranjo (1976) en el municipio de Usulután, Lamatepec I (1977) en el municipio de Santa Ana,   Chintuc I y II (1983-1985), Popotlán I y II (1986-1989) en el municipio de Apopa, Sensunapán I, II y III (1977, 1980 y 1982 respectivamente) en el municipio de Sonsonate, Río Zarco I, II y III (1984, 1985 y 1994 respectivamente) en la ciudad de Santa Ana, La Presita I y II (1979, 1996 respectivamente) en la ciudad de San Miguel, Santa Teresa (1992) en el municipio de San Martín y El Sauce (2005) en el municipio de Sonzacate, departamento de Sonsonate. Todos estos emprendimientos contribuyeron a que  22,000 familias, con la cooperación de la República Federal de Alemania  y otras instancias nacionales e internacionales, llegaran a poseer  una vivienda digna a través del sistema de ayuda mutua, proceso por el cual pudieron integrarse como comunidad, adquiriendo una vivencia de responsabilidad ante su entorno.

 

Mejoramiento de Barrios: busca potenciar los procesos de producción del hábitat en asentamientos urbanos precarios y lograr la integración social y física de dichos asentamientos a la ciudad, tal como ha sucedido en la comunidad Las Palmas del municipio de San Salvador (2002), Los Manantiales (2006) que comprende doce asentamientos localizados en la zona de La Chacra al oriente de la ciudad capital, y 38 comunidades de los municipios de Soyapango, Mejicanos e Ilopango, pertenecientes al Área Metropolitana de San Salvador (2007 hasta la fecha). Estas intervenciones fueron realizadas favoreciendo a 5,700 familias, con amplia participación en todos los procesos como el fortalecimiento organizativo, fomento de la ciudadanía, recuperación ambiental, mejoramiento de la vivienda y creación de espacios públicos.

 

Asentamientos rurales: a través de este programa se ha mejorado las condiciones de habitabilidad y construcción de ciudadanía en el área rural. Uno de los proyectos más paradigmáticos ha sido Obsidiana (1994-1997) que después de los Acuerdos de Paz, contribuyó a que los excombatientes se incorporaran a la vida social y económica de El Salvador. Otro importante aporte institucional ha sido la reconstrucción  post-terremotos 2001 en el departamento de La Paz, proyectos a través de los cuales se  construyeron viviendas, redes de agua potable, letrinas aboneras, vías de comunicación, además del fortalecimiento de la organización comunal, intercomunal y departamental, con el apoyo de la Cooperación Alemana, la agencia MISEREOR, y la ONG española Manos Unidas. Ambas intervenciones beneficiaron a un total de 18,000 familias. Es importante tomar en cuenta que con estos proyectos se restituyó el tejido social de los pobladores, creando espacios de interacción entre las comunidades y las municipalidades.

 

Cooperativismo de Vivienda por Ayuda Mutua: esta línea de acción de FUNDASAL promueve un modelo de cooperativismo de vivienda basado en el proceso de ayuda mutua, propiedad colectiva y autogestión, proporcionando una alternativa de solución para afrontar el problema habitacional del país, ya sea en el interior como en la ciudad capital. En el marco de este programa se han formado 11 cooperativas, con 400 familias asociadas. Estos proyectos se han realizado con el apoyo de Centro Cooperativo Sueco (SCC, por sus siglas en inglés), MISEREOR, CORDAID, la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ASDI) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Con la colaboración de estas agencias se han construido proyectos de vivienda (desde el año 2005 hasta la fecha) y acompañado procesos de gestión de financiamiento permanente para la legalización de las cooperativas bajo la modalidad de propiedad colectiva (2006-2008).

Escuela de Formación Ciudadana (ESFORCI): es un espacio de educación, en el cual cada año participan 120 líderes y lideresas de todo El Salvador a través de siete módulos educativos. Se promueve la formación de ciudadanía mediante la facilitación de herramientas teóricas y metodológicas para la participación; iniciativa impulsada con fondos de las agencias MISEREOR, CORDAID y el SCC.

  

FUNDASAL, a través de estos esfuerzos ha demostrado el compromiso por enfrentar las expresiones más dramáticas de la problemática del hábitat, aún cuando esto implique dificultades muy grandes. Las perspectivas de la institución, que implican retos novedosos y un mayor compromiso con el pueblo salvadoreño, serán presentadas el próximo 28 de septiembre de 2008, dentro del marco su cuadragésimo aniversario.

                    "40 AÑOS POR UN HÁBITAT DIGNO Y UNA CIUDADANÍA ACTIVA"